AMO el amor de los marineros

Fragmento de “Farewell” de Pablo Neruda

AMO el amor de los marineros
que besan y se van. (1)

No hay mucho tránsito, voy atenta a los carteles. Hace unos días me dijeron que saliera de la 68 para Algarrobo y por el mismo camino derecho hasta Isla Negra.

Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.

Descubrí a Neruda en la adolescencia, en los ’80, mientras lloraba la despedida del primer amor. Y fue entonces que agregué a Isla Negra a mi lista de lugares para visitar. Pasaron muchos años, pero finalmente estoy estacionando a unos 200 metros de la casa de Pablo.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

Primero bajamos a la playa, esas rocas negras embestidas por las olas y la figura esculpida en piedra del poeta mirando el mar. No necesito un espejo para saber que tengo una sonrisa enorme dibujada en mi cara. Sacamos algunas fotos y ahora sí vamos a la casa museo.


La vista desde la casa es increíble y su interior, una fiesta de objetos coleccionados a lo largo de su vida. La magia en globos terráqueos, copas y botellas de cristales de colores, mariposas y mascarones de proa, ubicados sin ningún azar, para que se enamoren uno del otro…

Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.

Una visita inolvidable a puro disfrute, con todos los sentidos alertas, a orillas del Pacífico aquel del que Neruda decía: “se salía del mapa. No había donde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana.”

(1) Fragmento de “Farewell” de Pablo Neruda

Seguinos con un Like!

Comentarios cerrados.