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Nueva Educacion

Medios electrónicos y educación Waldorf
  • 6 enero, 2014

Video realizado por Marin Waldorf School (www.marinwaldorf.org) y subtitulado al español por la Escuela Waldorf de la Ciudad de México (www.waldorf.edu.mx) . El video expone los peligros que afrontan los niños y las familias al estar expuestos a las pantallas y en general a los medios electrónicos de comunicación. El video es realizado de acuerdo a la visión de la pedagogía Waldorf, el movimiento educativo de mayor crecimiento en el mundo. El arte de educar con arte.

El fracaso de los padres se llama Trastorno por Déficit de Atención
  • 5 octubre, 2013

Debido a su alta propagación parecería que el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un virus, lamenta Joseph Knobel Freud (sobrino de Freud) psicoanalista infantil y fundador y docente de la Escuela de Clínica Psicoanalítica con Niños y Adolescentes de Barcelona, España.

Freud, especialista en niños, sugirió a los padres de niños medicados por TDAH acercarse a terapeutas que entiendan que los fármacos son peligrosos. // Foto: Especial. Fuente: http://ferriz.com.mx/

“En 1950 uno de cada 10 mil niños lo padecía, ahora lo tiene el 13 por ciento de la población. En 2011, tan sólo en Estados Unidos, el 10 por ciento de la población infantil padecía esta enfermedad, pero en 2012 se duplicó. En España hay primarias donde la mitad de su alumnado está consumiendo Ritalín, fármaco recetado por psiquiatras y neurólogos para inhibir la hiperactividad de niños diagnosticados con TDAH. En México, aunque no hay datos precisos, los diagnósticos con niños que padecen el trastorno y por ende, el consumo de la medicina, va al alza” lamenta este especialista.

El doctor Joseph Knobel Freud impartió un Seminario para profesionales de la salud mental del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia (CEEPI), cuyo nombre fue ‘Desmedicalización Infantil: TDA, Negativismo Desafiante y otras Etiquetas’. La sede, el Hospital General Dr. Manuel Gea González.

“La verdadera pandemia es la medicación de la vida cotidiana y esto aplica a niños que con toda certeza no padecen TDAH. El trastorno es el resultado del fracaso de los padres de familia y de los maestros, porque son incapaces de observar que los niños están deprimidos por diversas razones y la hiperactividad que manifiestan es el efecto del problema. Lo más fácil es medicarlos, sin embargo, en unos años veremos que habrá sociedades de adultos dependientes y con altas probabilidades de ser adictos a las drogas”, explicó Knobel Freud.

El estudioso explicó que existen ejemplos de peso que sustentan sus teorías. “El 90 por ciento de los niños que fueron diagnosticados con TDAH a nivel mundial tiene a sus padres separados o divorciados. La  hiperquinesia de los niños es sólo una manera de expresar lo mal que se sienten por una realidad que no comprenden y les lastima. Los niños no han desarrollado el lenguaje adulto y no tienen palabras para expresar lo que sienten. No están enfermos sólo es que los adultos son incapaces de analizar que ellos mismos son el origen del problema. Lo que necesitan los niños, pero mucho más sus padres, es una terapia psicológica”, dijo.

Knobel Freud fue más allá. “El TDAH no existe como enfermedad, repito, el fracaso de los padres se llama TDAH. Pueden estar deprimidos y expresar una situación que implica abuso sexual o maltrato infantil. Es indispensable averiguar el origen del problema y verán que el padecimiento es inexistente”.

El terapeuta dijo que la supuesta existencia del TDAH ha permitido algo muy peligroso: que los profesores, mediante el Test de Colman, evalúen a un niño y digan si éste padece TDAH, situación anormal, porque su función es educativa, no de diagnóstico.

Freud pide a los padres de los niños diagnosticados con TDAH y medicados por esa razón que olviden los fármacos. “He visto chicos en consulta que no se mueven, que dan ganas de zarandearlos para que reaccionen porque están bajo el influjo de los medicamentos”.

Freud recuerda el caso de un chico a quien diagnosticaron con TDAH por su excesivo descontrol; el niño acudía a la consulta de las cuatro de la tarde casi dormido a causa de los medicamentos.

Durante la terapia Freud descubrió que el chico era inquieto debido a las fuertes y constantes peleas entre sus padres. Además, aprendió a controlar sus impulsos, “que es muy diferente a que no se mueva”.

Freud acepta la existencia de niños impulsivos pero no tolera que, lejos de averiguar qué motiva esa inquietud, se quiera tapar un problema medicando al pequeño. “Los psicoanalistas y los psicoterapeutas debemos averiguar el porqué de ese comportamiento; el chico de la terapia tenía miedo por la manera en que sus padres se trataban; tras una terapia familiar la situación mejoró y el niño se fue tranquilizando” cuenta.

Este método es paulatino. “No soy partidario de la rapidez, y debo decir que el cambio no se logró en un mes, casi tardamos un año, pero ese tiempo no tomó drogas, lo único que le metí fueron palabras. Los psicoterapeutas tenemos que defender la capacidad de las personas de hablar de sus problemas, no de taparlos con drogas”.

Freud, especialista en niños, sugirió a los padres de niños medicados por trastornos como el TDAH acercarse a terapeutas que entiendan que los fármacos son peligrosos. “Además de los efectos secundarios, los medicamentos son malos en algunos casos porque siguen la lógica de ‘voy a buscar un elemento químico, externo a mi propia química, que provoque un cambio que yo no consigo’; las medicinas están bien para un dolor de cabeza”.

Joseph resalta que los medicamentos para los niños con TDAH son conocidos como ‘la pastillita de portarte bien” pues los niños están más tranquilos aunque el padre le pegue a la  madre, pero, en el fondo, la intranquilidad persiste y como el chico no sabe cómo procesarla siempre está inquieto y los padres y los terapeutas tapan el síntoma con un medicamento.

“Cuando un padre le da al hijo un medicamento para acallar los síntomas le enseña la dialéctica de que algo de fuera te puede producir un estado mental diferente, así que cuando el joven fume marihuana el padre no podrá decirle que no pues desde que era un niño le administró metilfenidato para lograr el comportamiento deseado, le enseñó que es más fácil tomar un diazepam que aprender a relajarse” explica este especialista.

Freud insta a la gente interesada a buscar los manifiestos que apoyan el movimiento por la despatologización de la vida. “Las firmas de apoyo ayudan a la lucha contra las grandes empresas que quieren negociar con la salud de nuestros hijos, porque esto es un negocio, y eso es lo que más rabia da; si el Ritalín saliera de los árboles y fuera gratis le apuesto lo que quiera que no existiría el TDAH ni su respectivo  medicamento, hay un negocio detrás”.

Fuente: http://ferriz.com.mx

¡Las águilas deben volar!
  • 11 julio, 2013

En mis propias clases para los “discapacitados de aprendizaje”, tuve un sorprendente grupo en el que se contaban:un niño que ostentaba el récord nacional de natación, estilo libre, en su categoría por edad, una niña que era modelo para una cadena de almacenes a nivel nacional, sobresalientes artistas y escritores, un niño con percepciones extrasensoriales, expertos contadores de cuentos, destacados estudiantes de matemáticas, y muchos otros seres humanos con talento.
Empero, cuando esos niños ingresan al colegio, los profesores y los padres hacen énfasis en su “discapacidad”.

Me recuerda la historia de los animales que decidieron crear una escuela para trepar, volar, correr, nadar y excavar. No lograban ponerse de acuerdo acerca del cuál materia era más importante, así que acordaron que todos los animales deberían tomar el mismo programa.

El conejo era experto en correr pero casi se ahoga en la clase de natación.

La experiencia le produjo un trauma tan fuerte que nunca más pudo correr tan bien como solía hacerlo.

El águila era maravillosamente ágil al volar, desde luego, pero su desempeño en la clase de excavar fue tan deficiente que la pusieron en un programa de nivelación que le tomaba tanto tiempo que pronto olvidó cómo volar.
Y así con los otros animales que también perdieron la oportunidad de destacarse en sus talentos porque se les obligó a hacer cosas que no respetaban su naturaleza original.
La forma como tratamos a nuestros niños se parece mucho:
hacemos caso omiso de sus dones y talentos mientras que los obligamos a desperdiciar horas en clases especiales o grupos de nivelación.

¡Las águilas deben volar!

Thomas Armstrong
Extracción de su libro Inteligencias múltiples-Año 2000
Cáp. Las hojas de ejercicios: una tierra baldía.

NUEVOS RUMBOS PARA LA EDUCACION
  • 5 agosto, 2012
Noemi Paymal

Nota de Noemi Paymal en Ser Azul – Primer Edicion 2003 –

El Doctor Roberto Crema sostiene en “De la Especialización a la Vocación: la Educación del Siglo XXI”, que la palabra Educación (del latín educare) significa “traer para afuera la sabiduría inherente al individuo: actualizar su potencial vocacional”. Podemos observar que, en su mayoría, el sistema educativo actual no cumple con ninguna de estas características:

1) No “trae para afuera” prácticamente nada (salvo tal vez frustraciones, ira y desánimo). Por el contrario, “trae de afuera para adentro” una serie de datos e informaciones que a menudo pueden ser obsoletas, aburridas, incompletas e inclusive “contaminantes”, tanto mental como espiritualmente, por no dejar espacio para la reflexión propia.

2) No contempla a “la sabiduría” como parte de sus contenidos, partiendo de la premisa que el conocimiento sin la sabiduría es inútil, e incluso peligroso (al contrario de las culturas indígenas, donde la sabiduría era la meta máxima y tenía que ir a la par con cada pensamiento, cada palabra y cada acción).

3) No reconoce que la sabiduría es inherente a cada ser y que el individuo tiene todo dentro de si. Por eso es importante observar las fortalezas de los estudiantes, confiar en ellos y afianzar su potencial vocacional.

De esto podemos inferir que, por el momento, casi toda la educación, tanto escolar como casera, no es más que una acumulación de datos e informaciones muy a menudo sin uso, ni interés, ni aplicaciones; es una imposición de conceptos ajenos, que se originan desde afuera, y que ignoran total y deliberadamente la sabiduría como proceso y fin. A este cuadro hay que añadir un temor casi paranoico al cambio, que incide a nivel individual a la vez que generalizado, en el caso de las instituciones, que se origina por el hecho de ver su ego, intereses y fundamentos de vida cuestionados (o reconocer acaso que no se tiene ni fundamentos, ni rumbos, lo que en si sería realmente lamentable).

En esas condiciones, no es de extrañar que una de las primeras tareas de los niños índigo -ya sea tácita o explícitamente- es la transformación del sistema educativo, porque es la primera matriz a la que se confrontan como niños. Por sus características, a medida que crecen, ellos, como nuevos líderes, irán denunciando y cambiando los demás sistemas: sociales, ambientales, económicos, de salud, tecnológicos (con nuevas fuentes de energía). Muy a menudo éste es un tema común y corriente de sus conversaciones y juegos.

Thomas Armstrong (2001:7) comenta: “Existe un grupo de niños totalmente incapaz de continuar la pantomima, más que nada porque su modo original de aprender choca fuertemente contra la manera estrecha como las escuelas enfocan el aprendizaje. En los últimos años, estos niños se han ganado un par de calificativos injustos: se ha dicho que tienen ‘dificultades de aprendizaje’ y ‘déficit de atención e hiperactividad’.” Aquí podríamos incluir una etiqueta más: ‘índigo’.

Recomendamos el libro del Doctor Armstrong Inteligencias Múltiples. Cómo descubrirlas y estimularlas en sus hijos a todos los padres y docentes preocupados, para que descubran que sus hijos y alumnos no solamente son totalmente “normales” dentro de los nuevos parámetros educativos estudiados muy a fondo por Armstrong y Gardner durante la última década; incluso puede que sean excepcionales.

Marshall McLuhan comentaba (en David V. Tansley, 1977:173): “Hoy en día, nadie puede ocupar una posición fija o encontrar una meta fija e inamovible […] Un joven doctor será tan obsoleto el día en que se gradúe como lo será cualquier ingeniero. Ambos habrán pasado años adquiriendo largos paquetes de datos informativos, mientras viven en un mundo real en el cual existe un mosaico de información moviéndose a toda velocidad”. Esta cita fue escrita antes de 1977, y es hoy aún más verdadera que nunca, en 2002.

En general, el chico de la nueva generación no puede conformarse con la educación actual, la rechaza en su conjunto como un sistema caduco , sin interés. Pero, es tan brillante y creativo que está dispuesto a buscar y aplicar soluciones propias si tiene confianza y se siente apoyado. Sabe lo que necesita y lo que no necesita. Un joven índigo a quien nadie escucha o hace caso, podrá optar por expulsarse del colegio, cambiarse de plantel y, de ser necesario, por ser totalmente autodidacta.

Definitivamente, presentan otras maneras de aprender y de ser. En la Fundación INDI-GO y en los establecimientos de educación alternativa que visitamos, hemos observado, hasta ahora, que los niños y jóvenes de la nueva generación, en general:

– Trabajan mejor en pequeños grupos. Se “marean” y se sienten agobiados en grupos grandes, tienen dificultades si hay mucho ruido, conmoción, confusión . También fluyen mejor con un tutor individual .

-Necesitan momentos de soledad completa donde “recuperar” su energía.

– Son muy rápidos en todo lo que hacen (¡y los adultos piensan que tienen déficit de atención!). Según los profesores, muy a menudo, luego de haber dado la secuencia de pasos para sacar un resultado, algunos niños llegan al resultado final saltándose ciertos pasos o a veces todos. Otros usan sus propios métodos, que no fueron explicados en la clase, llegando al resultado correcto.

– Les gusta ver “en grande”, les interesa los problemas del mundo, y se preocupan por los problemas sociales, políticos, ambientales .

– Se desenvuelven mejor si están en contacto regular con la naturaleza y con el agua (“renuevan” sus energías y se abren “canales”).

– La materia estudiada tiene que ser de interés para ellos, de lo contrario se aburren totalmente.

– Hay que presentar práctica de “cosas de verdad”. Si no, ¡se rehusan rotundamente! “Mamá, eso es totalmente inútil, que estúpido, etc…”. Si se trata de un experimento y/o un juego, aún mejor.

Un consejo para los padres: en caso de cambio de escuela, buscar la nueva con el niño y preguntarle cómo la “siente”. No es que el niño tiene que mandarle o manipular al padre, sino que, al fin y al cabo, es él quien va a pasar toda su infancia y tal vez casi la totalidad de su juventud en este establecimiento, entonces, es mejor que le guste… le evitará muchos problemas en el futuro.

Sra. Noemí Paymal
http://www.pedagooogia3000.info

CÓMO LOS PADRES INFLUYEN EN LOS PROCESOS DE ELECCIÓN DE SUS HIJOS
  • 23 agosto, 2011

CÓMO LOS PADRES INFLUYEN EN LOS PROCESOS DE ELECCIÓN DE SUS HIJOS

A veces cuesta mucho a los padres incentivar a que sus hijos aprendan a elegir.

Un día estaba paseando con mi hijo, que en ese momento tenía un año y medio de edad, y una amiga.

Entre las actividades del paseo entramos en un kiosco y yo le pregunté a mi hijo:

¿querés un sándwich o galletitas?

Mi amiga miró con un gesto de sorpresa, suponiendo que no habría respuesta.

El niño, en su media lengua, dijo: – Galletitas.
– ¿Y qué gaseosa querés?
(mi amiga nuevamente observó sorprendida la escena).
Mi hijo se acercó al expendedor y señaló la que quería.
Más tarde mi amiga me preguntó por qué lo hacía elegir todas esas cosas.
¿Y por qué no?
Este relato puede parecer muy poco importante, hasta tonto.
Sin embargo tiene que ver con una de las cuestiones fundamentales de la vida: elegir.
¿Cómo se forma la capacidad de elegir en una persona?
Como casi todas las cosas: practicando. Es un aprendizaje.
Elegir implica un derecho y una responsabilidad.

>> Continuar Lectura

 

Fuente: Ps. Rosana Caciorgna
fuente: http://www.kinsey.com.ar

Como puedo ayudar a mi niño a luchar contra el miedo?
  • 2 abril, 2010

¿Cómo puedo ayudar a mi niño a luchar contra el miedo?

No se ria de los temores que sus niños expresan.
Ridiculizar o burlarse del miedo no disminuye el temor que ellos sienten y únicamente disminuye la confianza en su niño(a).
Frases tales como:
“No seas marica, niños grandes como tú no deben tener miedo a la obscuridad” solamente contribuyen a que los niños se sientan avergonzados y esto los desanima a compartir sus sentimientos y experiencias.

No ignore el miedo de los niños.

Diciéndole a su niño(a) que una inyección no le dolerá, hará sentir a su niño(a) que él/ella

sólo debe luchar con su miedo sin ayuda. Déle a su niño(a) la seguridad que el/ella necesita.

Su niño(a) quizá le cuente la misma historia más de una vez y
quizá usted tenga que explicar la misma situación una y otra vez.
Todo esto ayuda a su niño(a) a sentirse menos asustado.
No fuerce a sus niños a pasar situaciones que ellos temen.
Tratar de superar un miedo grande enfrentando la situación de una vez por todas,
raramente funciona. En lugar de ayudar, algunas veces esto intensifica el miedo.

Déle a su niño(a) la oportunidad de acostumbrarse poco a poco a la situación que él/ella teme.

¿Le teme él/ella a perros grandes?
Deje que él/ella se familiarice con un perro pequeño o con un perro pacífico.
No le mienta a sus niños acerca de sus temores.
Mentirle a su niño(a) sobre una situación de miedo producirá más temor.
Si usted está preparado para enfrentar la situación con la verdad y con honestidad, ayudará a su niño(a) a superar el miedo. Por ejemplo, antes de que su niño(a) vaya al hospital para una operación,llévelo de visita al hospital, lea libros sobre hospitales o hable con otros niños que hayan estado en el hospital.

No transmita sus temores personales hacia sus niños.
Si usted le tiene miedo a las arañas, los niños pueden sentirlo.
La forma en que usted enfrenta sus propios miedos le da a su niño(a)
el patrón a seguir para enfrentar situaciones similares.

Acepte los miedos de sus niños como reales.
Diga por ejemplo: “La obscuridad algunas veces da miedo,
–”¿Necesitas una linterna?”
Estas frases le permiten a su niño(a) expresar sus miedos sin sentirse avergonzado.

Deje que los niños vean a otras personas actuar con confianza en aquellas situaciones que ellos temen.

Viendo a otro niño(a) tocar una lagartija puede ayudar a que su niño(a) pierda el miedo a los reptiles.

Inspirate con Ser Azul, seguinos!

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